Nota del Blog

¿Qué son los anclajes y cómo puedo usarlos?

¿Alguna vez te pasó que, de un momento para otro, cambió tu estado de ánimo sin
motivo aparente?

La Programación Neurolingüística, o PNL, como también es
conocida, nos aporta una propuesta que puede encontrar respuestas a este
fenómeno y propone una forma de gestionarlos.
Existen muchas situaciones de la vida cotidiana en el que un objeto se apodera de
nuestras emociones de forma automática, como si estos mismo estuvieran
conectados.
Percibimos un olor, que nos lleva a sensaciones o recuerdos de nuestra infancia,
escuchamos una canción que nos da tristeza o nos empodera, vemos que el día está
nublado y nos ponemos tristes o nos dan ganas de hacer alguna actividad en casa.
Una de las propuestas que nos presenta la PNL son los llamados “anclajes” o
“anclas” lo que nos lleva a explicar que un estímulo externo, ( ya sea un objeto o una
situación o un entorno) pueden despertarnos emociones de forma automática.
En otras palabras, anclar una emoción a un estímulo, entonces la próxima vez que
encuentres el mismo estímulo, te producirá el mismo estado emocional.
Existen, muchas formas de hacerlo, por ejemplo, si sos vendedor, podés llevar al
futuro cliente a un estado de deseo, y luego anclar tu producto o servicio.
Hoy muchas marcas en el mercado lo hacen, el ejemplo de Coca Cola, que sus
publicidades son familias felices, nos cuesta pensar en una mesa con discusiones y
una coca cola sobre la mesa (asociamos la gaseosa a la felicidad y a la familia)
Un ancla hoy es muy útil para la creación de cambios emocionales instantáneos del
ser humano, incluso estoy seguro, que si te dedicas unos minutos a pensar
encontraras varias anclas en tu rutina diaria (canciones que nos conectan con algún
momento, olores, sensaciones), que en forma consciente o inconsciente has ido
construyendo a lo largo de tu vida.
Para resumirte, un ancla es el vínculo que existe entre un estímulo externo y un
estado interno (emociones, sensaciones, sentimientos)
La PNL, nos aporta que dichos estímulos pueden ser visuales (imágenes, fotos,
cuadros), kinestésicos ( un perfume, el tacto, un olor, tocar por ejemplo, el Telgopor,
o el algodón o laguna textura) y auditivos ( una canción, una sirena)
Entenderlo y hacerlo consiente nos lleva a gestionar nuestras emociones de una
forma distinta.
¿Ahora que ya lo sabes, pudiste identificar cuáles son tus anclas?

Escrito por:

Lucas Leon